Presentación

Las otras voces de Israel y Palestina Este blog nace de un proyecto entre y -dentro de Las otras voces de Israel y Palestina - con el fin de visibilizar el trabajo de organizaciones israelíes y palestinas para rematar el conflicto y conseguir igualdad de derechos. Explicar sólo estas iniciativas dejaría a alguien ajeno a la situación de Gaza y Cisjordania sin comprender el escenario. Por ello, esta bitácora incluye también historias personales de ambos lados con el fin de que el conocimiento entre todos mantenga fuerte el diálogo.

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lunes, 12 de septiembre de 2011

Festiclown. Crónica 11: Checkpoint Festival

Imagen: Festiclown Palestina
Iván Prado / Palestina
“Tumbar primero los símbolos para luego tumbar las edificaciones”
Un ejército de narices rojas en el undécimo día del Festiclown Palestina toma el checkpoint de Calandia, con la magia del Mago Teto, los malabares de Circ Bover, las acrobacias de la Poet Company, la poesía de Tres Puntos y aparte, la provocación del gran Leo Bassi y la creatividad de Pallasos en Rebeldía.
Tras un triunfo apoteósico en el último día del Festiclown Palestina en Jerusalén y el primero en Ramala, donde más de tres mil palestinos abarrotaron los espectaculos del viernes diez de septiembre, la caravana de la esperanza -como ya ha sido bautizada nuestra expedición- llega pletórica al “Muro de las aberraciones” para enfrentar la barbarie de la ocupación militar isarelí.
Salimos de Jerusalén destino a Ramala, dispuestos a realizar la segunda acción de ARTIST AGAINTS THE WALL, quizás la más peligrosa y ambiciosa de las que hemos soñado hasta el momento, por el camino hacemos una parada técnica en un almacén de construcción y todos los payasos se bajan entusiamados para armarse de cascos y atrezzo rebelde. Yo me compro una maza de obra que pesa más que mi mochila.
Leo Bassi hace de capataz de obra de FCM (Festiclown Contra el Muro) Claudia llega de Ramala con la pancarta gigante que reza: Obra Promovida por la Comunidad Internacional. Denomización del proyecto: Derribo de un proyecto. Localización Jerusalén- Palestina. Presupuesto 114.000 €. Contratista: Festiclown, Arquitecto: Leo Bassi; Inicio de obra: Septiembre de 2011, Plazo de ejecución: Indefinido.
Los trabajadores de un taller de automoción nos ayudan a montar la valla publicitaria alternativa, mientras todos los artistas nos dirigimos en pasacarreteras al checkpoint, ante los gritos de apoyo que salen de de los coches que atraviesan la frontera más famosa de Cisjordania, lo primero que nos encontramos es la cámara de seguridad de la torreta militara israelí siguiendo cada movimiento que realizamos.
Me encasqueto una tapa de water y empieza el espectáculo capitaneado por Bassi.
Pintadas en el Muro, perfomance a lo duchamp, y acciones artísticas por la libertad son nuestra aportación en la lucha contra la mayor injusticia de este siglo.
Acabamos la acción inuagurando la obra de derribo del Muro y nos subimos de nuevo al bus, aún quedan muchas aventuras por vivir en este viaje por la Palestina de la dignidad, un mar de emociones me invaden, hace ocho años que soñé con levantar un festival en estas tierras y hoy este proyecto tiene cientos de anécdotas que sin lugar a dudas son ya parte de la historia del circo.
Ha nacido el primer “Checkpoint Festival” de Pallasos en Rebeldía.


Iván prado.
Calandia, 10 de septiembre, el día que en el que el Muro empezó a resquebrajarse.

Tomamos literalmente el acceso al checkpoint que también alberga un cuartel
militar y empezamos con nuestra peligrosa labor de “Terrorismo Lúdico”.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Festiclown. Crónica 10: The Wall

Imagen: Festiclown Palestina
Iván Prado / Palestina

Tres días después de nuestro paso por Calandia checkpoint -la peor experiencia que he tenido en Palestina-.
Regresamos al mismo lugar pero esta vez como Artist Against the Wall. Leo Bassi ha tenido la brillante idea de ir a hacer una performance en el lugar donde Banksi grafiteó sobre el Muro a la famosa niña que vuela gracias a unos globos.
Patch Adams lleva su gallina en la cabeza y una ilusión desbordante; Leo va de “yuppie” otomano y payaso clásico y yo llevo unas raquetas de bádminton y muchas narices rojas. Los tres vamos cargados de globos para volar por encima de la ocupación militar que Israel impone en Palestina a todas las conciencias del mundo.
Con la ayuda de Andrea, Miluka y Fer llegamos a media mañana al Muro donde Barguiti y Arafat están inmortalizados al lado de una torreta de vigilancia salpicada de restos de cócteles molotov. El Grito de Munch hace las veces de oráculo de advertencia, un enorme “alt + delete” anuncia el futuro de esta construcción monstruosa y antes de llegar a la curva de la mole de cemento se puede ver la sombra proyectada de una niña con coleta que se eleva, agarrada de sus inocentes globos, un par de metros sobre el suelo.
Al lado de esta niña, metáfora del futuro de todos los niños palestinos, comenzamos nuestra perfomance, la primera de “Artist Against the Wall”, imitándola con nuestros sueños en forma de globos de colores.
Luego hay intentos payasiles de tirar el Muro, pintadas divertidas, un ataque de narices contra el Muro que acaba en una partida de Bádminton con Leo Bassi con el Muro como red y varias acciones más que cada payaso iba improvisando.
Yo me emociono e intento escalar el Muro con la ayuda del lokito Neroni, luego le ataco con una pistola de agua y finalmente me desnudo totalmente y me lanzo contra el Muro dejando mi silueta dibujada con la nariz roja a modo de agujero en el cemento gris.
De vuelta al checkpoint cansados, llenos de polvo, sudando a mares pero plenos de satisfacción, un niño se cruza en nuestro camino y Patch Adams lo sube a su espalda con los globos en alto, la sombra dibujada en el muro adquiere relieve y la promesa de libertad empieza a caminar; el niño se marcha con docenas de globos que le regalamos -entre ellos esos que se construyen a base de sueños y utopías-.
Esta mañana los payasos del mundo han puesto en pie un nuevo proyecto, ARTIST AGAINTS DE WALL. Para que se derriben todos los muros, los que están afuera y los que llevamos dentro.


Iván Prado.
Director del Festiclown Palestina. Calandia 6 de septiembre 2011.

"Marchen ahora mismo o a mi llegada no respondo de lo que pueda suceder"

Grupos participantes en el Festiclown Palestina al pie de un check point.
Imagen: Payasos en Rebeldía.

Agareso / Payasos en Rebeldía.-
En la mañana de este martes, dos compañías participantes del Festiclown Palestina, Circ Bover y Irmãos Esferovites se dirigían a actuar al colegio que se encuentra situado en el barrio de Seith Saad. Cuando las compañías y dos miembros de la organización del Festiclown llegaron al puesto de control policial para ingresar en el barrio, el policía responsable del checkpoint les exigió un visado especial para ingresar. Asimesmo llamó al comandante de la policía- entendemos esa llamada por el peligroso motivo de ir armados con narices rojas.
Estos artistas tenían una misión, la de llevar alegría y esperanza a decenas de niños y niñas palestinas que viven en una zona marginal de la periferia de Jerusalén. En concreto estos niños viven rodeados por un alambre de lo desnudé, soldados militar controlando sus hogares y como no un checkpoint policial que les impide moverse libremente en su propio territorio.
Luego de la mencionada llamada el grupo de artistas estuvo esperando, en medio de la nada y con un calor abrasador, alrededor de treinta minutos al comunicado del Comandante. Su declaración fue las siguiente: "marchen ahora mismo o a la mía llegada no respondo del que pueda ocurrir". El ejército de narices rojas recibe la noticia con una inmensa tristeza, desilusión e impotencia. Por eso, deciden porse su vestimenta de payaso y hacerse una foto para denunciar los hechos. Una vez hacen la foto, se retiran tristes y de manera pacífica.
Por la presente denunciamos enérgicamente este hecho injusto y de abuso de poder que viola el derecho de decenas de niños y niñas a la alegría, a la esperanza y a la cultura.
La Policía israelí, una vez más, demostró que forma parte de la ocupación militar y que es tan débil como lo es el Estado el que representa. Como manifestó públicamente, Iván Prado, director del Festiclown "cuando un Estado armado de forma nuclear teme a los payasos es que es un Estado débil".
La organización del Festiclown quiere dejar patente que en ningún momento este tipo de actos van a impedir el desarrollo de nuestra misión, que hasta ahora ya lleva docenas de actos emocionantes, llenos de risas, alegría, lágrimas de emoción, apretujones de manos, abrazos y hasta algún de ellos con una participación extraordinaria (6000 personas en las Galas de Nablus).
Finalmente quiere indicar que este acto de censura policial solo refuerza nuestra voluntad y nuestro sueño de ayudar a construir una Palestina Libre a través del circo y de la risa que son las verdaderas "armas de diversión masiva".

lunes, 5 de septiembre de 2011

Festiclown. Crónica 9: El primer día, cuatro flashes de un “artivista”

Iván Prado en un espectáculo en Nablus.
Imagen: Festiclown Palestina
Iván Prado / Palestina 
Doce de la noche, 1 de septiembre, Ben Gurión, los artistas llegan, cuando llegamos al parquin ya no me puedo reprimir más un grito de alegría, es tan atávico que las bocinas de seguridad lanzan su mensaje de gran hermano: “no se puede gritar en estas instalaciones”-primer flash-.
Ha empezado el Festiclown Palestina, en un aeropuerto que simboliza el mayor checkpoint del mundo, el circo ha triunfado, hemos conseguido burlar a los secretas, a los militares, al Shin Bet. Israel no puede parar la fuerza de este Festival.
Esta noche, Diego de La Poet Company, la pasará retenido por no tener el pasaporte actualizado. Si eso no fuera poco, las estructuras de circo están secuestradas por la aduana, los taxis que nos llevan a Nablus deberán dejarnos en el checkpoint de Qualquilia, porque en un país ocupado militarmente hasta se decide por donde pueden transitar los coches, las personas pero ni siquiera eso puede impedir “que comience el espectáculo”.

Diez de la mañana.
El Alcalde de Nablus recibe a una pequeña comitiva, Leo Bassi nos acompaña en representación del arte más comprometido con la causa palestina que se hace en Europa. El Alcalde nos da la bienvenida y nos cuenta parte de los problemas que tiene el pueblo palestino, yo le explico por qué estoy en Nablus y le cuento lo duro que me resultó la primera vez que visité Nablus, justo antes de dar un curso de risoterapia para Human Supporters. Le cuento como las palabras de Wajdi –nuestro colaborador local en Nablus y amigo de vida- acerca de las historias de dolor y genocidio que el ejército israelí ha infringido a esta ciudad, durante la Segunda Intifada, me han unido para siempre a Nablus. Mientras hablo, las lágrimas se escapan, aprieto el gesto para poder acabar las frases, se hace el silencio -segundo flash-.

Cinco de la tarde.
Todo está listo, cerca de cinco mil personas abarrotan el auditorio Jamal de Nablus, los artistas ya están preparados y antes de salir a escena nos reunimos para darnos el último abrazo, yo les miro a los ojos y siento un geiser dentro de mí, cinco mil corazones palestinos dispuestos a vibrar con esta delegación de circo la cual cree que cambiar el mundo es posible y que ahora es el momento -tercer flash-.
El show empieza con los payasos montados en un tren que se pasea entre el público, arranca una oleada de aplausos interminable, yo los recibo desde el escenario agradeciendo, una vez más, al pueblo palestino su ejemplo de dignidad y amor. Leo Bassi, como de costumbre, se come al auditorio, su carisma y potencia llenan todo el parque, el público se enciende como una hoguera en agosto. Toda la gente aplaude y ríe.

Seis y media de la tarde.
La Gala ha terminado, todos los artistas llenan el escenario, un escenario que se ha convertido en el puente de mando de un gran navío, le pido a todo el público que se ponga en pie para hacer todos juntos un acto de libertad, un multitudinario mashi trasi que trasi, miles de voces gritan contra la ocupación este inocente mantra. Durante unos segundos todo el público se convierte en un ejército de payasos contra el Muro de silencio y opresión que el estado de Israel ha levantado en estas tierras. Cientos de jóvenes y niños invaden el escenario para abrazarnos y bailar con nosotros, mashi trasi que trasi se escucha por todas las esquinas del parque -4º flash-.
Volvemos al hostal para cenar, compartir, hablar del programa, resolver dudas y sobre todo para celebrar que estamos vivas, que el circo y el clown hacen historia en Palestina.
Hoy ha sido el día más feliz de mi vida como “artivista”, mañana más.

Iván Prado, 2 de septiembre de 2011, Nablus.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Festiclown. Crónica 8: Soltar Amarras

Iván Prado. Imagen: Festiclown Palestina.

Iván Prado / Palestina
¡¡Izar la mayor!! ¡¡Cuarenta grados al oriente contramaestre!!

Este barco ya zarpa rumbo a “otro mundo es posible”, tripulado por cuarenta marineros y marineras bregados en las más hermosas travesías por los mares del circo y de la risa; sus bodegas van cargadas de ilusión y solidaridad.

Tres nacimientos:
Hace ocho años, por estas fechas, junto a dos náufragos más (Mikio y Johns Pappila), nuestro bote llegó a este país sin Estado, era la segunda Intifada y además de abrazos y millones de risas nos cayeron morteros, misiles y muchas broncas de los militares israelitas que ocupan Palestina a fuego y sangre.
Arafat estaba sitiado en la Mukata, Ramala parecía sacada de una película norteamericana de la Segunda Guerra Mundial, y nosotros hacíamos espectáculos en campos de refugiados y en *checkpoints*, entrábamos de forma clandestina en Belén y salíamos por patas de Gaza.
Justamente en Gaza comenzó esta travesía. Una mujer se me acercó al finalizar el “chou” con los ojos brillantes y me dijo en árabe: “gracias por hacer reír a mi hijo, hacía meses que no lo escuchaba reír…”. Desde entonces, cada vez que salgo a actuar, en cualquier camino de montaña de Chiapas o en una casa okupa del Raval, recuerdo esa escena. Primer nacimiento.
Cinco años más tarde Israel bombardea la cárcel a cielo abierto más grande del mundo; mil cuatrocientos muertos, quizás, solo quizás, algunos de ellos sean los niños que dibujaron en las paredes de sus escuelas a un payaso gordo de Lugo. Segundo nacimiento.
Cuatro meses después del genocidio israelí en Gaza, volví a Palestina, esta vez en una embarcación propia: “Payasos en Rebeldía”. Ramala era ya una ciudad moderna sin tanques en sus calles; pude visitar Yenín y Nablús y congeniar con sus gentes y trabajar la risa como bálsamo para el alma. Conocí el Circo Palestino de Ramala y el Pequeño Circo de Nablús y dimos talleres por toda Cisjordania. Esta vez ni siquiera nos paraban en los *checkpoints*. Un día, al despedirme de mis nuevos amigos, una de las profesoras del circo, al ver que yo me emocionaba, me dijo: “eres afortunado por poder llorar, a nosotros ya no nos quedan lágrimas, hemos perdido ese derecho”. Tercer nacimiento.

Hoy llega la mitad de la tripulación del barco de la esperanza a Ben Gurión, y sé que no los van a parar, interrogar, encarcelar y expulsar como me pasó a mí el año pasado.
Hoy de alguna manera ya empieza el Festiclown Palestina, hoy tengo el corazón desbordante de agradecimiento a todos estos profesionales del circo y el teatro que han decidido venir solidariamente a poner su trabajo y su cuerpo al servicio de la humanidad. Hoy camina este sueño que tuve tres veces y que un día quisieron encerrar, hoy tengo que decirle a toda la gente que nos ha ayudado durante estos dos años de duro trabajo: ¡¡lo hemos conseguido!!, hemos atravesado este muro de silencio cómplice y genocida que Israel ha levantado en las conciencias de los gobiernos occidentales.
Por eso, amigos tripulantes, gracias, gracias por hacer que el circo y el clown recuperen la fuerza y el  compromiso de otras épocas y épicas, gracias por ser los embajadores de la alegría en un país donde se juega el futuro de toda la humanidad, gracias por compartir este viaje, con sus días de sol abrasador, sus aguas saladas, sus sombras y sus luces.
Quizás cometamos errores durante estos quince días, quizás nos perdamos en alguna tormenta, pero sé que tanto esfuerzo, ilusión y sacrificio llegará a buen puerto: a un nuevo mundo, un mundo donde quepan todas las risas.

Iván Prado, Jerusalén, 31 de agosto del 2011. 
Días antes de que la ONU debata el futuro de Palestina.

domingo, 14 de agosto de 2011

Festiclown. Crónica 7: Cangrejo II


Iván Prado. Imagen: Festiclown Palestina.



Iván Prado/Palestina

Terraza del hostal evangelista, cañerías a modo de laberinto, cuerdas de tendales y otros obstáculos, no se ve casi nada, hace viento y la noche se ha vuelto húmeda y fría. Junto a un muro se reúnen al salir la luna los “yenin boys”, entre canciones del móvil y cervezas clandestinas se van desgranando historias y sueños.

Llegamos cerca de la medianoche y todavía hay ganas de compartir, siempre hay ganas de compartir, el tema esta vez es su propia ciudad, Yenín, quizás la ciudad más castigada durante la Segunda Intifada donde el poder de Israel ha dejado su huella en cada una de sus piedras.

A. comienza su historia como quien habla de unas vacaciones en la montaña. Ha pasado por la cárcel pero su sonrisa veinteañera no puede esconder su vulnerabilidad. Nos cuenta que cuando era pequeño, él y sus amigos de Yenín sólo tenían una diversión, tirar piedras a los militares israelitas, apunta que a veces alguno de la pandilla moría, pero que estaban tan habituados que a la semana siguiente volvían a enfrentarse a los tanques.

Sigue contándonos que cuando el ejercitó sitió la ciudad durante nueve días y nueve noches, descargando misiles y fuego de artillería, su padre lo “escogió” entre todos sus hijos para que junto al hijo de la otra familia con la que se escondían fueran a buscar víveres por las calles, volvieron vivos sí pero con pocos alimentos (su cara se ensombrece al recordarlo).

N. Continúa el relato, a su manera, con un aire teatral, su primera frase es -te voy a contar una historia- explica como fueron esos nueve días -primero bombardearon el campo de refugiados, después entraron con bulldozers y, cuando ya no quedaba ningún edifico en pié, entraron los soldados, para certificar que habían barrido todo esa pequeña ciudad dentro de otra-. Pero… dice N. -Eso no fue lo peor-.

Y sigue -las calles olían a muerte y desesperación, los cuerpos se esparcían entre los escombros…pero eso, Iván, no fue lo peor, el primer día toda la gente estaba encerrada en su casa sin moverse un milímetro de su sitio porque ante cualquier movimiento los francotiradores disparaban a matar- pero apuntilla – Y eso no fue lo peor, tampoco fue lo peor que durante semanas no tuviéramos agua porque los israelitas echaban los cadáveres en el embalse, que durante los siguientes meses el ejército siguiera entrando en la ciudad ordenando el toque de queda durante días, y que sólo pudiésemos salir dos horas a la calle- hace una pausa y repite -tampoco fue lo peor que impidieran entrar a las ambulancias, que no dejaran enterrar a los muertos, pero eso, Iván, no fue lo peor, tampoco lo fue la construcción del Muro, ni perder nuestras tierras ni siquiera que una generación se quedara sin ir a la escuela.

Lo peor, (y aquí se hace un silencio total), que nos ha pasado es que todo esto lo podemos contar sin llorar, así tan tranquilamente, porque lo que perdimos en aquel ataque no fueron las tierras, ni los muertos, ni las casas, perdimos la capacidad de sentir, de amar, de emocionarnos-.

Cuando N. acaba nadie habla, pasan unos segundos y le miro a los ojos, casi sin voz y con la que me queda bien ronca (después de los entrenamientos de estos días) le digo que: – alguien que ama el circo como lo amáis vosotros, que os esforzáis tanto por entrenar y aprender, que sois capaces de hacer un show como el de esta noche en Nil´in , que os entregáis en cuerpo y alma para que los niños palestinos puedan ver por 1ª vez en su vida un show de circo, no podéis haber perdido la capacidad de sentir y amar.

Me emociono y le digo -Mira N. cuando yo volví por segunda vez a Palestina recuperé la capacidad de confiar en la humanidad, porque descubrí en el pueblo palestino una confianza inagotable en el futuro, más allá del exterminio que impone Israel, la existencia del circo palestino, la existencia de gente tan bella y tan noble como vosotros hace que el circo y la cultura sean un lugar, todavía hoy, en el que poder construir nuestros sueños… por eso amo este país-.

Iván prado, Ramala séptimo día de Ramadán – Corrección a cargo de Miluka Surinach -

sábado, 23 de julio de 2011

El mayor check point del mundo

El Festival Internacional de Clown de Galicia (Festiclown) y la Asociación cultural y de cooperación internacional Pallasos en Rebeldía son los dos organismos responsables del Festiclown Palestina, una iniciativa que pretende aportar oxígeno a los palestinos que sufren las secuelas físicas y psicológicas del interminable conflicto árabe-israelí.  El trabajo se puede seguir en la web de Pallasos en Rebeldía. En este blog hay más información disponible. 

Algunos periódicos recogieron esta semana un texto escrito por Iván Prado, un clown gallego implicado en este proyecto. Aborda las medidas de seguridad a las que la expedición del Festiclown Palestina tuvo que hacer frente en el aeropuerto de Ben Gurion (Tel-Aviv). 

Iván Prado en el Territorio Palestino.






CRONICA CERO: EL MAYOR CHEK POINT DEL MUNDO
Avión, madrugada, cafés y bocadillos que solo saben a risas nerviosas y abrazos cómplices, es el mismo viaje que hace dos años, que hace un año, que hoy….Prisas y miedos, horas de sueño robadas por la excitación y el trabajo,  emociones de la  despedida y sueños por cumplirse. Madrid-tel aviv-Jerusalem y entre medias el mayor chek point de la historia: Ben Gurion.
Un chek point disfrazado de aeropuerto:
Pasillos que se vuelven interminables, que amenazan con su luz de hospital y sus cámaras móviles, pasillos que para mi solo tienen un destino: la garita de interrogatorios de la policía de fronteras isarelí; el sin bet. Todo en este aeropuerto está calculado y previsto con la misma precisión enferma que el muro de la vergüenza, que ahoga Cisjordania en mitades q no se tocan. Agua que cae del cielo para recordar que Israel se ha apropiado de los pozos de esta parte casi desértica del mundo, militares disfrazados de paisano para esconder que son la 1º potencia mundial en inteligencia y espionaje, y metros y metros de pasillos para empequeñecerte con cada paso si sabes que no eres bienvenido a la tierra prometida. Una vez más sucede.  Un funcionario, yo le llamo el taxista,  decide llevarse mi pasaporte de paseo y a mi detrás como un perrito faldero hasta la ya familiar sala de espera en la que empieza un ir y venir de gente que, más que personas, son tratadas como virus: Israel no quiere ser contaminada por los derechos humanos ni el libre tránsito de la gente y su historia. Pero después de 16 meses y un estúpido interrogatorio consigo entrar en Palestina, parece que la celda y la deportación no son mi destino en este viaje, por lo menos de momento… Ben Gurion, como bien lo saben los solidarios internacionales (especialmente en estos días)y el pueblo palestino señaladamente, es un chek point que retiene, expulsa, encarcela e humilla a toda la humanidad, pero hoy como un cíclope dormido ha dejado que se le cuelen dos payasos rebeldes con la humilde llama de un festival lleno de dignidad y esperanza: EL FESTICLOWN PALESTINA EMPIEZA SU CUENTA ATRÁS, y mi sueño de volver al corazón de la humanidad se ha cumplido. Estoy de nuevo en casa…