Presentación

Las otras voces de Israel y Palestina Este blog nace de un proyecto entre y -dentro de Las otras voces de Israel y Palestina - con el fin de visibilizar el trabajo de organizaciones israelíes y palestinas para rematar el conflicto y conseguir igualdad de derechos. Explicar sólo estas iniciativas dejaría a alguien ajeno a la situación de Gaza y Cisjordania sin comprender el escenario. Por ello, esta bitácora incluye también historias personales de ambos lados con el fin de que el conocimiento entre todos mantenga fuerte el diálogo.

viernes, 22 de octubre de 2010

Reverso: "No estoy viendo lo que estoy viendo"





Dos palestinos observan la caída de bombas de gas lacrimógeno.
Foto: Pelu Vidal
 











L. Pérez- Nabi Saleh

Es uno de los ejércitos más potentes del mundo. Sus armas y jeeps imponen. Están preparados para hacer frente a una manifestación. Nadie sabe cuánto va a durar, pero todos intuyen cómo va a acabar. Lo mejor que puede pasar es que haya pocos arrestados y heridos leves. Al verlo en directo no resulta demasiado difícil imaginar lo peor.

Disparo. Miedo. Gas. Miedo. Carrera. Miedo. La primera bomba lacrimógena causa cierta sorpresa porque llega más rápido de lo habitual. Su eficacia es total. Me llevo las manos a los ojos aunque un rato antes alguien me recomendó que no lo hiciera. Después lloro por el gas. Acto seguido pienso: “No estoy viendo lo que estoy viendo”, y casi me desmorono de la tristeza. “Esto no está pasando. Esto no está pasando mientras la comunidad internacional se pelea por el petróleo”. 

Acumulamos horas y más horas de tensión, con cientos de cartuchos de gas cayendo a nuestro alrededor. Ha sido una experiencia intensa, con las cámaras, los vídeos, las grabadoras y las libretas haciéndonos compañía en cada carrera. Entrando en casas para protegernos, el efecto de los gases es muy duro, mucho más de lo que se pueda imaginar. Saliendo al rato para ser capaces de contarlo. Resguardándonos en el coche. Partimos de Nabi Saleh hacia Ramallah a las tres. Nosotros nos vamos, pero ellos se quedan. El próximo viernes, más. 

Seguramente, el próximo viernes podrán bajar un poco menos porque los soldados israelíes lanzarán antes sus primeros avisos. 

- ¡Qué cabrones!- Dice uno.
- Hacen su trabajo- Dice otro.

Los solados hacen su trabajo. Pero podían lanzar las bombas de gas lejos de los niños.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Un relato muy intenso. Es casi como si lo estuviese viviendo en directo.

Anónimo dijo...

Que dificil situación, animo amigos y que pena por los niños.

Saludos.
Willy - Ecuador

Anónimo dijo...

Enhoraboa polo blog ainda que tamen chegada do West Bank voto de menos unha entrada sobre Nablus e Bilin asi coma unha entrada sobre a resistencia non violenta que se esta a levar a cabo no West Bank(chamar Cisjordania o West Bank os palestinos o consideran unha falta de respecto)

As fotos moi boas ....e si unha cruda realidade a espera da 3 intifada a cal creo k tera lugar ao igual k os Palestinos pero a diferencia das demasi creo k vai ter lugar en Jerusalem Este ,k pouco a pouco se esta a conveter nun Hebrón

Moi bo traballo rapaces ..Animo